Friday, April 23, 2010

El nuevo cántico espiritual

Quando orabas cum lacrymis,et sepeliebas mortus... ego obtuli orationem tuam Domino.


La tempestad se forja en el silencio oscuro del océano. Pocas luces y densa sombra acunan el nacimiento de la catástrofe que sin embargo, se confiesa tímidamente a sí misma como creatura y creadora de esencias.
El desastre que se construye en el camino a lo final recicla la belleza del miedo. Se busca así al sujeto incierto en su destino de vaguedad y fuerza, de movimiento y caos regenerativo que magnifica el esfuerzo de argumentar-se ante el inevitable descubrir-se.


Et posuit tenebras latibulum suum, in circuitu ejus tabernaculum ejus: tenebrosa aqua in nubibus aeris. Prae fulgore in conspectu ejus nubes transierunt, grando, et carbones ignis.
El fenómeno cíclico se persona, se desenmascara en las rutas azarosas de su devenir humanizado y teatral. Hay firmeza en el empeño de ofrecer el rostro húmedo al igual que la voluptuosidad poderosa y maciza que emana de todo el proceso de la gestación. La espiral uterina contiene ya no solo el silencio de la que emanó, la negrura, la violencia, la sensualidad y el erótico temor; sino que por un acto de antrópico arbitrio desborda el cauce de lo imaginario y tangible, lo psíquico y lo cognitivo.
Kali vomita aquí las letras de bronce patinado que ensamblan su esquelético cuerpo roto.


Corpus enim quod corrumpitur aggravat animam.
La tempestad de los sueños oscuros baila sus pies de luna gris sobre el tablado de la pena. El espacio que contiene las cadenas del delito tuvo según testigos arcanos piel de mujer-puta. Tiene, eso sí, alma de desenfreno triste y melancólico. Ternura de aspecto morboso y repugnante.


La tempestad que con urgencia descarga toda la belleza de su orgásmica muerte arrastra consigo a mil estrellas de plata inútil. El fenómeno de los apetitos colosales eclipsa en su brevedad la risa florida y estúpida de la diosa y oculta en la medianía aquel cuerpo de hedor de mala muerte instantes previos del dramático fin que se aproxima.


Quale gaudium mihi erit, qui in tenebris sedeo, et lumen Coeli non video?
Los hijos de la madre húmeda descorren la mortaja de piel ausente. Lo que antes fuera mujer-puta-diosa hoy queda reducida a la más inocente mujer-conejo. La más triste, pero por igual la más bella.


Quod factum est, in ipso vita erat.
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A Golden Bough