Wednesday, February 03, 2010

ESCENARIOS DE VIDA

Es sumamente difícil y trasnochado escribir sobre el Por qué y el Para qué uno hace algo. Es en más de un sentido una verdadera tarea de introspección pre-confesionario que rara vez aceptamos y ejecutamos. Aunque lo cierto es que al hacerlo no dejamos de dar paso a la certeza de que en efecto: auto de fe y auto de Fe es.


Manido por otro lado es el uso de la referencia culterana de que somos junto al entramado de carne, hueso y nervio titilante algo proyectable y multiforme. Somos personas, máscaras en la mascarada a ratos alegre del existir. Cada uno de nosotros es en sí el Ser que creemos ser; al unísono somos el Ser que otros creen ver en el Estar nuestro cotidiano y a veces ajeno a nuestra propia percepción de quienes somos; y de modo más velado para el entendimiento, somos el Ser que realmente es.


Ser para sí y en sí mismo que busca doblegar las mil caras posibles de su propia proyección, humana, espiritual, social o en general: civilizatoria.


Y es que a fin de cuentas estamos compartiendo el estar finito de todo un mundo a nuestro alrededor. Compartimos la objetiva presencia de otros proyectados entes personales que se suponen en una dimensión y un auto entendimiento autodefinidos. Levantamos una voz en la marea existencial que se sujeta con fuerza en las fronteras convencionales de lo que se espera ser y actuar. Marea de océano que por derecho propio se acopia en los movimientos de esos otros ajenos con quienes convivimos y crecemos. Esos Otros que en su Ser individual nos enajenan la posibilidad de un más simple y noble divagar... Lo seguro es que nunca estamos solos, al menos no hablando de la soledad tangencial que se presenta por puro hastío del mundo contemporáneo. Soledad sin drama de personajes huecos atragantados de espacios y lugares vacíos. Al sabernos y descubrirnos como actores actuados y pieza elemental del mecanismo universal es cuando en los escenarios de vida nuestros aun sin desearlo, se nos presentan los personajes de la existencia. Siluetas de ensueño que otean el maravilloso diálogo del múltiple vivir. Multiplicidad en la otredad fronteriza e inerte. La Otredad del Ser ajeno que está. Solo está.


Ser el Ser puede resultar evidente al instante de pensárnoslo. Ya bien cualquiera de las tres maneras de identificar nuestro medular fluir al pensar, transparente es. Pero, el Estar del Ser es una forma nada evidente de preguntarse a uno y a los demás las coordenadas reales que nos dimensionan, que nos oprimen y pastorean a los cauces de la farsa cotidiana. En la multiplicidad del indefinido Estar se dibujan quizás las colinas del carácter o de igual manera la marisma pegajosa de nuestros sueños rotos o resecos, según cada cual. Es en este fondo cambiante y flexible donde subyace el tesoro de la a-racionalidad del hecho de existir, diletar y huir... o al menos el Ser que se supone nos domina piensa.


Texto ilegible escrito por alguno de los YO que Otros piensan que Soy.
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A Golden Bough